Mostrando entradas con la etiqueta psicoanálisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicoanálisis. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de abril de 2012

Nuevo estudio empírico relacionando estilos parentales, defensa y sexualidad

Enlaces:



A través de una serie de estudios, un equipo de la Unversidad de Rochester determinaron los estilos de parentaje de los padres que inciden sobre una serie de variables como actitudes homofóbicos autorreportados, prejuicios discriminatorios, hostildad implícita hacia gays y el apoyo a políticas anti-gay. Más específicamente, los estudios determinaron que la discrepancia entre orientación sexual autorreportada y orientación sexual implícita (aquí "implícito" se refiere al modelo operacional para estudiar procesos no-conscientes en psicología experimental) era mayor en hijos cuyos padres en su estilo de crianza no apoyaban la autonomía de sus hijos. Esto sugiere una relación entre intolerancia hacia la propia sexualidad y la de los demás, y aún más, entre ambos y estilos parentales autoritarios.
 Así tenemos un intersante modelo bien afianzado empíricamente entre la experiencia infantil, la estructura de las defensas de carácter, y las relaciones objetales en un área específica.

sábado, 3 de marzo de 2012

La Huella Mnémica: una introduccion

S. Freud siempre ha sido conocido por su particular concepción de la sexualidad con respecto a la etiología de la psicopatología. Sin embargo, hoy día está cobrando cada vez mayor relevancia en la investigación neuropsicológica sus ideas respecto a la memoria y a los procesos inconscientes. Pues bien, aunque mencionamos “inconsciente” a la par de “memoria” al modo de dos rubros distintos, lo inconsciente para Freud tiene importancia crucial para concebir los procesos de memoria.

Lo primero que podría preguntarse un estudiante, es “¿Por qué Freud habla tan raro y no dice de plano ‘memoria’ en vez de un término tan rimbombante como ‘huella mnémica’? La huella mnémica es lo que trasciende a la “memoria” consciente, por así decir, es la impresión de la percepción en la memoria tal y como fue vivida. La memoria que decimos “evocada” en lo consciente, es en realidad reprocesada y no es igual a la huella mnémica. Este reprocesamiento es llevado a cabo por los mecanismos inconscientes al servicio del deseo. De esta manera que al intentar evocar un recuerdo éste contiene escotomas y distorciones varias producto del desplazamiento, la condensación y otros mecanismos. En fin, podemos decir que la fantasía tiene influencia sobre el recuerdo además de la resistencia a, ya de plano no recordar del todo ciertos acontecimientos significativos y aun exagerar su importancia de modo que ayude a ocultar otros recuerdos menos placenteros.

Esto nos lleva a un concepto importante: Nachträglichkeit. Según J. Laplanche, corresponde a Jacques Lacan el haber rescatado este término usado por Sigmund Freud. Hoy día el concepto de nachträglich/Nachträglichkeit es ampliamente comentado por multitud de autores en todo el mundo. Éste término es utilizado por S. Freud en ’La interpretación de los sueños’, y en los casos de “Juanito” y del “el hombre de los lobos”, que puede ser traducido como “posterioridad” y hace referencia al efecto de una huella mnémica en un punto posterior a su inscripción en la memoria.

Freud hace de la idea de la posterioridad/retroactividad un punto de contención con respecto de su teoría de la sexualidad infantil, al decir “Un crítico severo podría decir que esto fue retrogresivamente fantaseado y no progresivamente determinado”. De esta misma manera defendió su idea de la escena primaria de la crítica de Carl Jung, quien proponía que la escena primaria podía ser simplemente una fantasía actual sobre el pasado, es decir, que la fantasía actual se inscribía en la mamoria como recuerdo.

De tal forma que la idea freudiana sobre la memoria en este momento de su trabajo coincidía con el concepto determinista en la ciencia: el evento psíquico anterior determina el evento psíquico posterior, y la fantasía sólo podía afectar la evocación del recuerdo y su resignificación en la actualidad.

En realidad, podemos decir nosotros, nada impide que ambos fenómenos se pueden dar en la clínica, sin embargo, hay que diferenciar en la teoría lo que es el recuerdo en lo consciente, y la huella mnémica, en aras de claridad. La respuesta a la pregunta de que si en realidad la huella mnémica es indestructible e inmodificable en sí misma, es una que sólo lo podrá dar la investigación neuropsicológica, la cual no se ha dado aún, y nno nos interesa en este momento en nuestra discusión clínica.

De vuelta a la discusión clínica, cuando Freud nos habla de la sexualidad en dos tiempos (la infantil y aquella que comienza a surgir en la pubertad), las huellas en la memoria son reinterpretados en el tiempo posterior, y no sólo inciden en éste con posterioridad. Esto es clave, tanto con respecto a nuestra posición ante las asociaciones y recuentos de nuestros pacientes, y ante la posibilidad de una cura, pues es la posiblidad de resignificar los contenidos mnémicos hallados en el inconsciente, la que nos posibilita hacer terapia en primer lugar.

Para resumir, el individuo es influido, en tanto las series complementarias, por los elementos de su pasado, pero los traduce y los transforma según su estructura de carácter posterior y los eventos que se suceden en esta posteridad. Sin embargo, el sujeto, a pesar de tener contacto con las huellas mnémicas en cada momento de su vida, es incapaz de aprehenderlas sino en tanto glosadas sin control consciente. Es decir, no surge la huella mnémica del inconsciente, sino siempre en otros términos. A esto le llamamos retroactividad (los lacanianos, con evidente influencia del idioma francés, lo llaman après-coup, literalmente, “golpe posterior”). Lo que ha sucedido en nuestras vidas nunca es pasado: siempre está presente, siempre inasible, siempre necesitando ser elaborado. Si en psicoanálisis hablamos de retroactividad, no es porque el presente modifique la huella mnémica, sino porque la manera de significarla cambia.

Veamos un ejemplo para ilustrar hasta qué punto el asunto de la posterioridad y la retroactividad en la memoria puede complicarse.

La vivencia de una escena de crueldad en el presente puede ser traumática si reactiva un evento sádico infantil de una época en que la crueldad no era amenazante. La revivencia de la huella como algo disfrutable en una época posterior cuando ello no es de ninguna manera permisible, desenlaza toda una serie de mecanismos destinados a darle significado y forma aceptable. Este manejo posterior produce cambios de orden sintomático, onírico, etc., y efectivamente puede llevar al sujeto a buscar terapia, dependiendo, claro está y como siempre, de la rigidez de su yo. Un yo aliado con un ideal del yo moralista y cruel deviene el recuerdo en traumático. Desentrañar esto es complicado y nos sirve para recordar que el significado de un síntoma no siempre es claro y directo, ni unívoco.

Es por esta razón que existe el psicoanálisis, como una forma de re-elaborar, de resignificar el pretérito presente de la huella mnémica.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Sobre el artículo "El complejo de Cassandra"


El artículo que examinamos explora las críticas a Freud, ilustrándolo con el concepto de Cassandra, personaje de la mitología griega. Según el mito, por su belleza Apollo le dio el don de la profecía, pero cuando no le correspondió a su amor, el dios le puso una maldición en que nadie creería sus predicciones. El autor relaciona el personaje con el destino a menudo infortunado que han tenido las ideas y persona de Sigmund Freud, aunque, a diferencia de la doncella, éste ha sido igualmente alabado que vituperado por su supuesta acientificidad y falta de ética. Nuestro autor, Oliver James, no pretende hacerle frente a todas la críticas de una vez, pero señala algunos puntos en los que investigadores, tanto dentro como fuera de la escuela psicoanalítica, han contrastado científicamente las ideas de Freud, muchas de las cuales son centrales a la teoría psicoanalítica, y no han salido mal paradas.

Veamos algunos ejemplos:
“La idea [...] más importante que ha sido validada recientemente es que la experiencia de la primera infancia tiene una influencia duradera y siempre presente en nuestra vida adulta. El concepto freudiano de la "transferencia" de los sentimientos o ideas acerca de las personas de nuestra infancia a nuestra vida adulta de todos los días, ha sido confirmado por una serie de experimentos de laboratorio, por Susan Andersen y sus colegas de la Universidad de Nueva York. En ellos, a sujetos experimentales se les solicitó adjetivos para describir a sus padres. Algún tiempo después, en un contexto diferente, los investigadores le dieron a cada sujeto la descripción de una persona que compartía la mayoría de las características que anteriormente le habían atribuido a uno de sus padres. Por ejemplo, una mujer que había hablado de un padre "interesado en la política, atlético y no muy feliz", posteriormente se le habló de otro hombre que es "político y deportivo". Se le pidió que recordara este otro hombre aún más adelante, y la mujer dijo que el hombre descripto era político, deportivo y no muy feliz, es decir, que impuso a la nueva persona las características de su padre.”

Por razones de derechos de autor (copyright), no puedo traducir mucho más, así que dejemos la discusión de este ejemplo hasta aquí, e invito a aquellos que no pueden leer el lenguaje en que está escrito el artículo, que usen “Google Translate” o alguna otra aplicación de traducción… con todo lo malo que traducen, lo sé. So sorry. Para los que sí pueden, les insto a estudiarlo, pienso que vale la pena el ratito invertido.
Sigamos:

“Las ideas de Freud acerca de la importancia de la infancia también han sido apoyadas por estudios directos de niños. [...] En la actualidad existe una fuerte evidencia de que él estaba en lo cierto en que de tres a seis años de edad, los niños están fuertemente enfocados en juegos sexuales genitales y que estos disminuyen o se reprime después de esa edad. […]”
“En 1990, William Friedrich y sus colegas de la Clínica Mayo de Minnesota publicaron los resultados de un estudio en el que había pedido a 880 madres que reportaran en gran detalle sobre la vida sexual de sus hijos de dos a 12 años de edad. Según reporaron, dos tercios de los niños de corta edad tocaban sus áreas genitales, a veces adoptando una actitud seductora, a menudo jugando a ser sus propios padres, hermanos mayores o personajes de televisión. Los niños favorecían masturbarse en público más que las niñas, las cuales a su vez preferían el exhibicionismo.
Pero en estos días de desinhibición estaban contados, muy parecido a como Freud predijo. En niños en edad de escuela primaria, hubo una marcada disminución de la sexualidad abierta. Como Adán y Eva, comenzaron a sentirse incómodos si otros veían sus cuerpos desnudos. Pidieron privacidad en el cuarto de baño y se volvieron pudorosos mientras se cambiaban bañarse en lugares públicos. Por lo tanto, niños/as de ocho años fueron cuatro veces menos propensos/as que aquellas/os de cuatro años a ser reportados/as por sus madres de tocarse sus partes sexuales o mostrándolos a otros niñas/os o adultos/as.”
Esto, claro, en vista de la propuesta freudiana del complejo de Edipo, el cual llega a su clímax alrededor de los 4 o 5 años, y llegado a ese punto se resuelve reprimiendo el deseo y cediendo el interés. Esto, por cuanto se da cuenta del mayor poder del progenitor, teme la represalia de éste contra su cuerpo y hace suya a partir de ese momento la moral del adulto.
Prosigue el autor:
“Una afirmación aún más fundamental de Freud acerca de la infancia, es que las experiencias durante los primeros cinco años son más influyentes en la vida emocional adulta que la experiencia posterior. Señaló que los seres humanos son casi únicos en el reino animal en el período de tiempo que deben depender de los padres para la supervivencia. Este es el período cuando el cerebro está creciendo más rápidamente. Alrededor de un cuarto de millón de conexiones se forjan entre las células cerebrales en ratas durante cada segundo del primer mes de su vida. El cerebro humano crece con un vigor similar explosivo durante los tres primeros años, nunca se repite de nuevo, por lo que el cerebro de una realidad dos años de edad, tiene el doble de muchas sinapsis (conexiones entre neuronas) que la de su madre. Porque gran parte de nuestra programación mental, se está desarrollando a una edad tan temprana, los efectos son duraderos e importantes.”

La investigación también revela que los individuos diagnosticados con trastorno de personalidad son cuatro veces más propensos a haber recibido maltrato durante la temprana infancia, comparados con aquellos no diagnosticados como tales.

“Freud [...] hipotetizó correctamente que sería posible medir los patrones eléctricos y químicos que sustentan nuestra vida mental. Las técnicas modernas para el análisis de los cerebros muestran que la configuración particular de la electroquímica en un momento dado, es muy sensible a lo que está sucediendo en su entorno en ese momento, pero también está condicionada por las experiencias que han tenido durante los primeros años de vida. En los últimos 20 años ha quedado claro que tenemos una red de conexiones neuronales con las que damos sentido al aquí y ahora. Esta matriz es establecida por el tipo de atención que recibimos durante la infancia: en tanto más temprana la experiencia, más duradero el patrón. Por ejemplo, Geraldine Dawson y sus colegas de la Universidad de Washington en Seattle, han demostrado un daño duradero en los niveles de cortisol, [involucrado en el sistema] hormonal de "lucha o huida", en los niños [mayores] cuyas madres estaban deprimidas cuando eran pequeños, independientemente de si la madre se recuperó posteriormente de la depresión o no.”

Otra propuesta freudiana, fundamental diríamos, es que la mayor parte de nuestras decisiones son inconscientes. En un artículo anterior de nuestro blog Psychoanalytica ya hemos tocado ese tema. El artículo de Oliver James nos da un ejemplo más: sujetos a quienes se les expone subliminalmente el par “taxi” y “cab”, luego al intentar escribir alguno de los homófonos “fare” y “fair”, sistemáticamente tienden a preferir la grafía “fare” (tarifa de transporte).
Mark Solms, neurocientífico del University College London, ha investigado mediante fMRI (sistema de resonancia magnética funcional, por sus siglas en inglés), que durante los sueños las áreas cerebrales involucradas en las apetencias pulsionales se activan. Esto provee apoyo con tecnología de punta, que la idea fundamental de Freud con respecto a los sueños es válida.
Nuestor autor por último llega al tema espinoso de que, si bien mucho de lo que propuso Freud ha llegado a demostrarse correcto, ¿qué tan efectivo es el psicoanálisis como tratamiento?

“Pocos estudios bien construidos se han completado haciendo seguimiento a los pacientes varios años después de la terapia psicoanalítica, donde se midan con precisión lo efectos, a menudo sutiles, sobre la salud emocional [puesto que es una empresa ardua de muchos años y requiere muchos recursos]. Sin embargo, existen unos 26 estudios que muestran que la terapia psicoanalítica (una o dos veces a la semana) es tan eficaz como otros tratamientos para la enfermedad mental. Por otra parte, un estudio sueco de gran tamaño ha encontrado que el psicoanálisis completo (cuatro o cinco sesiones a la semana durante al menos tres años) tiene mucho mayor efecto a largo plazo de la psicoterapia psicoanalítica menos frecuentes. Los investigadores británicos han demostrado que las personas con trastorno límite de personalidad [...] fue mucho mejor que los que recibieron tratamientos convencionales si se pasó 18 meses en un hospital psiquiátrico psicoanalítico, pasando por el grupo tres veces por semana la terapia combinada con la terapia individual por semana.”

Termino mi entrada de blog señalando de nuevo que el artículo del señor James merece ser leído en su totalidad, y que sólo les he traducido lo que me parecen ciertos puntos fundamentales de naturaleza empírica.

Esto merece discutirse, tanto a la luz de la resistencia que regularmente ha recibido el psicoanálisis a lo largo de sus más de 100 años de historia, como en vista de las posiciones dentro del psicoanálsis al respecto de considerarla ciencia o no, algunas en contra de esa idea. Yo en lo personal me inclino a no considerar el psicoanálisis propiamente una ciencia, sino un área de práctica clínica con aspectos científicos, que posee raíces en diversas modalidades de investigación empírica y tiene amplias repercusiones epistémicas y otras consecuencias en la(s) cultura(s) en medio de la cual se desempeña.

Saludos desde Costa Rica,
M.Sc. Carl Edward Vincent Madrueño

domingo, 7 de agosto de 2011

Perspectivas de sexo y género de Carl G. Jung

Para Freud, la finalidad del tratamiento es hacer lo inconsciente consciente, y que el yo, lugar de la identidad y la razón, conquiste y domine las regiones otrora bajo el dominio del ello, instancia de las indómitas y asociales pulsiones animales. El inconsciente estaba habitado por el ello, el cual ciertamente fue visto como un pozo sin fondo de deseos perversos e incestuosos, y la finalidad del desarrollo es su progresivo dominio. Poco de esta primera perspectiva freudiana cambiaría con el paso del tiempo.

Desde la perspectiva de su joven colega Jung, en cambio, el inconsciente es una preciosa fuente de significado y energía para la vida. La finalidad de la terapia es la reconciliación del individuo con el inconsciente, o mejor dicho, reconciliar el yo consciente con el inconsciente.

 Quizá el concepto más notable de Jung es que existe un estrato más profundo que el inconsciente individual (II): el inconsciente colectivo (IC). Este último es fruto de la herencia filogenética, y consiste en una serie de nódulos neuropsicológicos que promueven la aparición “de características conductuales comunes y experiencias típicas” de los seres humanos. Jung llamaba sí mismo (alemán “Selbst”, inglés “self”) a la personalidad estructurada inconsciente. Esta es otra diferencia con Freud, el inconsciente no es un reservorio de fuerzas pulsionales “no ligadas”, sino la sede de una estructura de personalidad.

El inconsciente colectivo contiene arquetipos. Un ‘arquetipo’ es una, digamos, preconfiguración que, al entrar en contacto con cosas o personas del mundo exterior por medio de la ‘contigüidad’ y ‘similitud’, se actualiza y forma ‘complejos’. El arquetipo “madre”, preconfigurado filogenéticamente por millones de años a través de incontables generaciones, en el niño entra en contacto con la cuidadora, se convierte en el complejo “madre”. Cada una de las partes de la díada crea un campo perceptual que evoca el arquetipo de cada uno en el otro.

Otra estructura es la ‘persona’. Esta palabra viene del griego prósopa que se refería a la máscara que usaban los actores y que identificaban su personaje. Es una instancia social y por tanto implica elementos de simulación y de conformismo.

La ‘sombra’ es la parte repudiada de la personalidad. Denegada como es, aún nos sigue a cada paso que damos, activa y dinámica en nuestra personalidad. A pesar de esforzarnos en ignorarla, tiene sus formas incómodas de recordarnos su presencia. Es siempre “lo otro”, y por tanto, las cosas que nos recuerdan la otredad nos lo evocan y motiva a mayores esfuerzos por defendernos de ella. Por ejemplo las personas del otro sexo, gente de diferentes razas o naciones, las cuales evocan los aspectos renegados de nosotros mismos. En sueños se suele personificar como una figura siniestra y amenazante, quizá aún sombreada y misteriosa. Por tanto siempre hay algo que se siente como ajeno y hostil, lo cual hace surgir afectos de desconfianza, repudio, recelo e ira. Por ello Jung lo consideraba un complejo, es decir, un agregado de rasgos amarrados por elementos afectivos. Y como todo complejo, contiene activaciones de arquetipos, como el ‘Enemigo’, el ‘Depredador’ o el ‘Extraño Malvado’.

Desde el punto de vista social, un arquetipo, como ‘el enemigo’ puede ser actualizado por influencia de las ideologías y estereotipos societales.

Jung no compartía el concepto de que el género fuese enteramente un artefacto social, dado que no creía en la teoría de la tábula rasa. Para él, el género contenía además de los elementos aprendidos, disposiciones biológicas y arquetípicas. Existen arquetipos masculinos y femeninos, los cuales se activan en nuestras relaciones con otros y con nosotros mismos, y por un lado nos ayudan a manejar nuestra diferencia sexual, y por el otro, podemos reprimir parte de nuestras psiques que no comulgan con nuestro yo consciente. En fin, los arquetipos femenino y masculino coexisten como partes iguales y complementarias.

Investigaciones han encontrado que existen disposiciones innatas dependientes del sexo desde la vida intrauterina, como mayor tamaño y musculatura en los infantes varones, además de más movimiento in útero. El género estaría sobrepuesto a esto, como el reconocimiento psíquico y expresión del sexo dado por la naturaleza.

Jung veía la madre como la portadora del self para el infante, quien vive esa experiencia como de ‘participación mística’, es decir, una experiencia donde no hay diferenciación subjetiva entre los dos, no hay conciencia de sus existencias separadas. El género se superpone sobre esta realidad. En esta situación no hay problema para la niña, pues su conciencia de género se basa en una identidad compartida con la madre. Para el varón, el asunto se complica pues su conciencia de género se basa en la diferencia con su madre. En este punto, la presencia de una figura paterna es crucial para actualizar su arquetipo masculino de forma que le habilite establecer su identidad de género. Para la niña la presencia de una figura masculina no es menos importante, pues realza su sentido de feminidad en contraste con la otredad del hombre e influencia profundamente como experimenta su feminidad con respecto a los varones. En la mitología el surgimiento de la consciencia se observa en la separación del Padre Cielo y Madre Tierra.

Al igual que el género es experimentado como el principio arquetípico relacionado al propio sexo, las relaciones con el otro sexo descansan asimismo sobre un fundamento arquetípico. El arquetipo contrasexual se llama ‘ánimus’ en las mujeres y ‘ánima’ en los hombres. Uno es asignado como no-yo y el otro es adaptado por el yo. El denegado es inconsciente para el yo, pero ambos se expresan, por ejemplo en sueños. Entre más inconsciente es el ánima o ánimus, más tenderá a ser proyectado hacia otro(s). en la mujer, por ejemplo, el ánimus corresponde de alguna manera con el ‘Logos’ paterno y el ánima en el hombre corresponde a la idea de ‘Eros’ materno.

En nuestra sociedad se espera que los muchachos sean masculinos y las mujeres femeninas, y entre más la idea o complejo de lo femenino sea ‘sombra’ en un muchacho, más él se identifica con su ‘persona’. Jung inclusive opinaba que se puede determinar cómo es la ‘sombra’ del individuo por cómo es su ‘persona’.

Los conceptos jungianos permiten comprender la relación de la persona con el género de una forma que no hipostatiza a éste último como algo innato o inevitable, sino como un campo de polaridades a comprender y reconciliar.


Bibliografía

Stephens, A. (1994/2001) Jung: A very short introduction. Oxford University Press. Oxford, Reino Unido.

Strouse, J. et al. (1985) Women and Analysis. G. K. Hall & co. Boston, MA, EUA.

sábado, 6 de agosto de 2011

Investigando lo que realmente ayuda en psicoterapia

PubMed.gov, recurso en línea de la US National Library of Medicine de los National Institutes of Health del gobierno de Estados Unidos, divulga la siguiente investigación originalmente publicada en el British Journal of Clinical Psychology:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17697477

Título: Investigating the active ingredients of cognitive behaviour therapy and counselling for patients with chronic fatigue in primary care: developing a new process measure to assess treatment fidelity and predict outcome.

(Investgando los ingredientes activos en terapia y orientación cognitivo-conductual  para pacientes con fatiga crónica en cuidado primario: desarrollando una nueva mediad de proceso para evaluar fidelidad al tratamiento y predecir resultados)

Para hacer el cuento corto, vayamos a los resultados:

CONCLUSION: A new process measure was developed successfully which now warrants further testing. It was able to assess treatment adherence and unpack, and distinguish the common factor which predicted outcome across therapy modalities. The findings lend preliminary support to the view that the specific techniques associated with particular 'brand names' of therapy are not necessarily the 'active ingredients' that help patient's change within the primary care setting. Emotional processing predicted outcome for patients with chronic fatigue and therefore future research might explore this in more depth, in order to understand better how it can be facilitated.

(Los resultados brindan apoyo preliminar al punto de vista de que técnicas específicas asociadas a "marcas" de terapias no son necesariamente los "ingredientes activos" que ayudan a los pacientes cambiar dentro del setting de cuidado primario. El procesamiento emocional predijo el resultaod en paciente con síndrome de fatiga crónica y por tanto investigaciones futuras pueden explorar esto en mayor profundidad, de forma que pueda comprenderse mejor cómo puede facilitarse)

Es decir, una vez más, la investigación científica comprueba que es el procesamiento emocional (en psicoanálisis se conoce como translaboración o elaboración) la clave para el progreso terapéutico.

viernes, 11 de junio de 2010

La psicología cognitiva redescubre conceptos psicoanalítcos

... pero no se lo digas a los psicólogos cognitivos! La costumbre actual es hablar de lo mismo pero con otras palabras. Ya no es "inconsciente", sino "implícito", ya no es "mecanismo de defensa" es: "sistema inmune psicológico".

The Futile Pursuit of Happiness
http://www.nytimes.com/2003/09/07/magazine/07HAPPINESS.html?ei=5070&en=ed

Daniel Kahneman: The riddle of experience vs. memory
http://www.ted.com/talks/daniel_kahneman_the_riddle_of_experience_vs_memory.html

Dan Ariely asks, Are we in control of our own decisions?
http://www.ted.com/talks/dan_ariely_asks_are_we_in_control_of_our_own_decisions.html

Claro, estas son desarrollos nuevos que dan nueva luz sobre conceptos clásicos... ideas que fueron sugeridas primeramente por psicoanalistas. Si las ideas las encuentran en un libro de psicoanálisis, son vistos con desdén por los positivistas. Si encuetran las ideas en vestimenta de "psicología cognitiva" son tenidos por valiosos. ¿Por qué? Daniel Ariely en el tercer enlace lo explica mucho mejor que yo: Nuestras decisiones diarias son altamente irracionales, y esto se puede comprobar con un buen poco de ingenio.

sábado, 1 de mayo de 2010

Perspectivas epistestemológicas psicoanalíticas

Los resultados de "outcome studies" (estudios de resultado clínico) que he publicado, dicen nada si están fuera del contexto crítico. He aquí algunos trocitos interesantes, el contexto crítico, el único lugar donde puede hallar valor cualquier "dato" (los datos nunca son simplemente dados):

http://www.scb-icf.net/nodus/309Epistemologia.htm
> Una clara y breve distinción entre "saber" y "conocimiento" para la escuela lacaniana, que sirve para distinguir entre lo que el psicoanálisis y la ciencia pretenden.

http://www.elpsitio.com.ar/Noticias/NoticiaMuestra.asp?Id=1780
"Cuanto más separado esté el psicoanálisis de la comunidad, se convertirá en un fenómeno marginal" de Alfredo Eidelsztein. Creo que el título lo dice todo... “El uso insistente y caprichoso de lo que dijeron Freud, Lacan, y Miller nos va a separar de la ciudad.”

jueves, 29 de abril de 2010

Investigación de resultados de psicoanálisis y psicoterapia psicoanalítica

http://www.thepsychologist.org.uk/archive/archive_home.cfm/volumeID_13-editionID_51-ArticleID_161-getfile_getPDF/thepsychologist%5Cfreud7.pdf%20outcome%20psychoanalysis
> Artículo de Peter Fonagy (Freud Memorial Professor of Psychoanalysis y jefe del Department of Clinical, Educational and Health Psychology at University College London, ejecutivo jefe del Anna Freud Centre en Londres, Consultante del Child and Family Program en el Menninger Department of Psychiatry, del Baylor College of Medicine) sobre numerosos estudios de eficacia clínica del psicoanálisis, y lo que significan en el presente y futuro de la práctica del mismo.

http://www.academyanalyticarts.org/hyman6.htm
> "Why Psychoanalysis Is Not a Health Care Profession" (Por qué el psicoanálisis no es una profesión de salud mental) por Marvin Hyman. El autor arguye que el psicoanálisis no es una profesión de salud mental, puesto que, entre otros, "al sector salud le interesa el resultado, mientra el psicoanálsis le interesa el proceso", y "el sector salud busca la cura de enfermedades, mientras el psicoanálisis sólo examina las experiencias subjetivas de la vida mental, incluyendo la idea de estar mentalmente enfermo".

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11109577
> Estudio sueco "Varieties of long-term outcome among patients in psychoanalysis and long-term psychotherapy. A review of findings in the Stockholm Outcome of Psychoanalysis and Psychotherapy Project" ("Variedades en resultados entre pacientes en psicoanálisis y psicoterapia de larga duración. Una revisión de hallazgos del Proyecto de Resultados de Psicoanálisis y Psicoterapia de Estocolmo") que estudió, mediante un estudio de 400 personas en varias fases (antes, durante y después) de psicoanálisis y terapias psicoanalíticas de largo plazo, subsidiadas, con un seguimiento de tres años. Determinó que entre más estuvieron en terapia, mejores resultados obtuvieron.

miércoles, 28 de abril de 2010

Psicoanálisis y neurociencias

En los siguientes días estaré "posteando" numerosos enlaces a sitios que versan sobre las investigaciones conjuntas entre psicoanálisis y neurociencias, con una pequeña acotación o comentario a cada una, cuando el sitio al que apunten los enlaces no estén en castellano.

 http://www.biosistemica.org/EA_psyc_neuro.asp
> "Psychoanalysis and Neurophysiology" ("Psicoanálisis y neurofisiología"), una excelente introducción a las raíces neurofisiológicas del psiquismo y sus interacciones con la terapia psicoanalítica.Temas: Cómo la amígdala subcortical regula nuestras emociones; las influencias racionales y emocionales sobre la acción; la paradoja de que la emocionalidad consciente no regula nuestra vida emocional; las consecuencias neurofisiológicas "del diván"; la asociación libre y los cambios en las conexiones neurales; la inhibición de la acción mediada por el núcleo accumbens (nucleus accumbens septi) y su resolución a través de la elaboración psicoanaltica; la inhibición de la acción y de la emoción, los síntomas somáticos, y las fuentes neurales de la ansiedad; la relación entre lenguaje y emociones; la depresión como causa de la muerte neuronal; la múltiple causalidad en todo evento cerebral.

http://www.neuro-psa.org.uk/npsa/index.php?module=pagemaster&PAGE_user_op=view_page&PAGE_id=47
> La página principal de la versión web de la revista "Neuropsychoanalysis" dirigida por Mark Solms, psicoanalista y catedrático de neurocirugía en la universidad de Londres.

http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=neuroscience-meets-psychoanalysis
> Un artículo de divulgación de la revista Scientific American que explora los estudios sobre mecanismos de defensa y el manejo inconsciente de la ansiedad; estados disociativos (a través del estudio de centros de concientización [awareness] alternos simultáneos), utilizando escaneos MRI (imágenes de resonancia magnética).

http://www.ucl.ac.uk/lifesciences-faculty/degree-programmes/psychodynamic-developmental-neuroscience/
> No es un artículo o un estudio, sino información básica sobre un programa de maestría en el University College London llamado "MSc Psychodynamic Developmental Neuroscience" ("maestría en neurociencia evolutiva psicodinámica"). La UCL es hogar del Freud Memorial Professorship (Cátedra Sigmund Freud). Me pareció interesante por ser "signo de los tiempos" en que vivimos, con una cooperación más estrecha entre psicoanalistas e investigadores de lo neural.